Sobrevivir y florecer: La travesía de una inmigrante hacia una vida libre de violencia

Nací en un pueblo de la Sierra Norte de Puebla y crecí en una familia que siempre ha experimentado violencia. Todo el tiempo veía a mi papá maltratar a mi mamá. Mi papá es alcohólico y siempre fue así. Yo crecí cohibida y con miedo, aislada. Quería ser invisible, que nadie me viese. Así era el miedo que me provocaba mi papá. Lloraba cuando el sol se metía, porque sabía que él llegaría de vuelta a la casa.

El Rostro Femenino de la Migración Latinoamericana

Es difícil hacer que alguien comprenda el proceso de migración si nunca lo ha experimentado. La migración es mucho más que cruzar fronteras geográficas; es cruzar fronteras culturales y emocionales. Es dejar atrás una vida que sabes que nunca recuperarás. Para muchos, emigrar significa quemar puentes y zambullirse en la incertidumbre, abrazar un mundo desconocido en el que las costumbres y los valores no siempre son familiares, pero en el que inevitablemente hay que aprender a navegar.

Mi Viaje Con El Duelo y La Salud Mental

Natalia Gallego Sánchez, Gleo (1992), Colombian artist, Detail, Mural in Kiruna, Sweden (2022)

Un caluroso día de verano, mi mundo cambió por completo.
La persona que me trajo a este mundo murió.
En un momento estaba viva, sonriendo y viviendo, y al siguiente ya no era localizable ni con una llamada telefónica ni con un viaje en avión.
La pena que se apoderó de mí puso mi mundo patas arriba, pintándolo de negro.
A veces, a través de las grietas, brilla la luz que me calienta por dentro.
Hay momentos de esperanza, aunque sea fugaz.

Salir del Closet con mi Padre Mexicano

Yellow Odalisque, 1937. Henri Matisse (France, 1869–1954)

No fue mi intención salir del clóset con mis padres. Si hubiera sido por mí, es posible que incluso hasta ahora no tuvieran idea de que su hija es queer. De hecho, cuando cumplí 18 años, me mudé a más de 2000 millas de casa solo para poder vivir mi vida fuera del alcance de sus ojos y su juicio. Como chicana criada en un hogar católico, la idea de ser queer me devoraba. No se me ocurría peor destino que decepcionar a mis padres y avergonzar a mi familia. Nunca había visto imágenes positivas de latines queer. Éramos un chiste, o pervertidos, enfermos, pecadores –personas que no merecían amor y que pasaríamos la eternidad ardiendo en el infierno. Entonces, guardé todos esos sentimientos en algún lugar donde nunca tendría que reconocerlos y oré por alivio. Mi primer pensamiento semi formado sobre mi sexualidad despertó en mi conciencia como bilis. Me sentí enferma.

La Salud Mental Durante la Maternidad

El ser madre cambia nuestras vidas por completo. Esta nueva etapa afecta nuestros cuerpos, nuestras emociones y nuestra salud mental. Las madres sienten un cambio total en su ritmo de vida, sus prioridades y en su identidad. Muchas mujeres se sienten solas en este camino de la crianza. La soledad, los cambios hormonales, el sentimiento de culpa y la auto exigencia son algunas de las experiencias abrumadoras que afecta la salud mental de las madres.

¡La Violencia Sexual es Terrorismo Sexual!

La agresión y los ataques sexuales contra mujeres son demasiado comunes y horrorosos. Para las mujeres inmigrantes, el riesgo de experimentar una agresión sexual es aún mayor, particularmente cuando buscan educación, empleo y acceso a servicios sociales y de salud. Desafortunadamente, incluso cuando buscan atención médica, a menudo son sometidas a agresiones sexuales por parte de profesionales médicos.

Ecos: “Reclamando Nuestras Voces”

Hablar de las experiencias difíciles de nuestras vidas requiere tenacidad y confianza. Pero hablar nos libera y permite conectar experiencias. “Reclamando nuestras voces” fue un taller elaborado por nuestro Proyecto sobre Violencia Sexual en el que un grupo de mujeres sobrevivientes narraron fragmentos de sus vidas y sus luchas. Este mes volvemos a sus voces como fuertes ecos de vitalidad, sororidad y belleza.

Las Mujeres Migrantes y Negras Han Hecho Esta Ciudad Lo Que Es

Atravesando las calles de Nueva York y tratando de abrirme paso a través del laberinto del subway, me sigo encontrando con una mujer que nutre esta ciudad desde las sombras. Ella ha tenido múltiples rostros a lo largo del tiempo, pero si miramos con atención, es ella la que a través de la historia siempre nos ha cuidado: cocinando, limpiando, vistiendo e incluso construyendo los hogares neoyorquinos. Ella es migrante, trabajadora racializada y segregada. Suele venir del sur o los sures del mundo. Ha soportado condiciones laborales injustas, indignas e inestables y cada una de sus conquistas son el resultado de un esfuerzo sostenido en el tiempo que al final ha beneficiado a todo tipo de trabajadores, es decir nos ha beneficiado a todos.