¡La Violencia Sexual es Terrorismo Sexual!
- by Rosaana Conforme Campuzano Ph.D., LCSW, MSEd
Violencia Sexual en Entornos Médicos
La agresión y los ataques sexuales contra mujeres son demasiado comunes y horrorosos. Para las mujeres inmigrantes, el riesgo de experimentar una agresión sexual es aún mayor, particularmente cuando buscan educación, empleo y acceso a servicios sociales y de salud. Desafortunadamente, incluso cuando buscan atención médica, a menudo son sometidas a agresiones sexuales por parte de profesionales médicos.

Relato la historia de Victoria, una joven indígena inmigrante de 18 años que tuvo una experiencia horrenda cuando se sometió a su primer examen físico. Como muchos inmigrantes que viven en la pobreza, Victoria no tenía seguro médico y carecía de conocimiento sobre qué buscar en un médico. Por lo tanto, confió en un cirujano que conoció a través de un familiar. El cirujano estaba al tanto de las limitaciones financieras de esta joven y se ofreció a realizar el examen anual a una tarifa reducida. Victoria creyó en el gesto de buena voluntad del cirujano y se sintió aliviada de que no cobrara precios exorbitantes por la atención médica, como había visto con otros médicos. El día del examen físico, Victoria fue con su madre, pero el cirujano no permitió que su madre entrara a la sala de examen. Victoria no sabía qué esperar, por lo que confió en el cirujano que la examinó. Desafortunadamente, la experiencia fue altamente traumática ya que el cirujano violó su cuerpo al manosearla, penetrarla y abusar de ella durante el examen. A pesar de sentirse violada, Victoria tenía demasiado miedo para decir o hacer algo, y temía que al hacerlo pondría en peligro su solicitud de admisión a la universidad, la cual requería que presentara un formulario de examen físico completo. Su falta de conocimiento sobre los recursos disponibles, la vergüenza, la incredulidad ante la agresión y el miedo a cualquier repercusión la hicieron guardar silencio. Victoria no tenía adónde acudir.
Como Victoria, muchas sobrevivientes inmigrantes a menudo experimentan violencia sexual a manos de profesionales médicos. Su falta de conocimiento sobre la cultura occidental y el sistema de atención médica, recursos financieros insuficientes, acceso limitado a la atención médica de calidad y la ausencia de seguro médico las pone en una posición vulnerable. Al igual que Victoria, las sobrevivientes a menudo se ven silenciadas por sentimientos de vergüenza, culpa y miedo de ser juzgadas y no ser creídas, lo que dificulta que hablen y compartan sus experiencias. Como resultado, a menudo se ven obligadas a elegir entre servicios de salud de baja calidad donde se sienten inseguras, abusadas o desacreditadas, y no abordar sus condiciones médicas, lo que eventualmente lleva a morbilidades asociadas. El estrés de la pobreza, el trauma, la violencia sexual y el racismo han creado un ciclo que está impactando negativamente la salud física y mental de muchas sobrevivientes en las comunidades inmigrantes latinas.
No hay suficientes leyes para proteger a Victoria u otras mujeres, y las leyes que existen a menudo reflejan ideologías misóginas y sexistas. La reciente revocación de la condena por violación del productor de Hollywood Harvey Weinstein, a pesar de que numerosas sobrevivientes se presentaron, es un ejemplo de esto y destaca la devaluación de las mujeres que aún existe en muchos sistemas. Mientras tanto, las mujeres continúan enfrentando agresiones físicas y sexuales a tasas alarmantes, y no solo a manos de productores, médicos o traficantes sexuales. Las mujeres deben demostrar constantemente que sus vidas y cuerpos tienen valor y generalmente se las ve como desechables y rara vez como víctimas.
Es crucial que tomemos medidas para cambiar la realidad de las inmigrantes latinas sobrevivientes de agresión sexual. Como profesionales de salud mental podemos abogar y educar a diferentes comunidades sobre esta forma de violencia sexual. Educar a nuestra comunidad médica sobre la importancia de utilizar la atención informada sobre el trauma (TIC por sus siglas en inglés) es una forma de hacerlo. TIC es una práctica que reconoce el impacto generalizado del trauma en los pacientes/sobrevivientes, identifica los signos y síntomas del trauma, y trata a las pacientes/sobrevivientes integrando el conocimiento del trauma en los procedimientos para prevenir la retraumatización. [1] Es importante que los entornos médicos sean transparentes con las pacientes/sobrevivientes e les informen sobre todos los procedimientos de principio a fin. Esto puede ayudarlas a distinguir los procedimientos rutinarios de los que no lo son. Procedimientos como exámenes anuales, citas con el dentista, abortos, pruebas de enfermedades de transmisión sexual y citologías, entre otros, pueden ser intrusivos por naturaleza y causar agitación emocional, especialmente para las sobrevivientes. Por lo tanto, los médicos deben ser conscientes de que muchas de sus pacientes pueden tener un historial de agresión sexual y sufrir una reacción traumática cuando se realiza cualquier procedimiento médico. Es esencial que todos los profesionales de salud mental aboguen por dicha transparencia para garantizar que las sobrevivientes reciban un tratamiento y cuidado apropiados. Es importante educar a las y los proveedores de atención médica sobre la importancia de brindar seguridad física y emocional a las sobrevivientes de agresión sexual. También deben esforzarse por desarrollar confianza y transparencia en su práctica, empoderar a las sobrevivientes ofreciéndoles una voz y una elección, y comprender los factores culturales, históricos y de género que afectan su cuidado de salud.
Además de esto, las y los consejeros de salud mental deben trabajar con las sobrevivientes de agresión sexual para desarrollar planes de seguridad en el cuidado de la salud. Deben ser sensibles al miedo que las sobrevivientes pueden sentir sobre las citas médicas y trabajar para desafiar el estigma en torno al sexo, la sexualidad y las infecciones de transmisión sexual. También deben ofrecer información precisa sobre los procedimientos médicos y desarrollar una lista de profesionales médicos capacitados en la atención informada sobre el trauma. Las y los consejeros de salud mental también deben trabajar con los sobrevivientes para ayudarlos/ayudarlas a comprender y explicar sus reacciones traumáticas a su médico y explorar opciones de atención médica individualizadas que satisfaga sus necesidades específicas. Cultivar un espacio donde los sobrevivientes aprendan sobre sus derechos médicos contribuye a la creación de un entorno de atención médica más seguro y de mayor apoyo para los sobrevivientes de trauma sexual. Por último, se necesita hacer más trabajo para ayudar a las sobrevivientes a identificar violaciones sexuales en entornos médicos y dónde denunciarlas.
Yo Soy Victoria, la joven indígena de esta historia. Como muchas niñas y mujeres inmigrantes, mi voz se perdió en un sistema que desconocía y me sentí impotente ante este horrendo abuso. Nadie merece ser agredido sexualmente al acceder a atención médica. Como profesionales de la salud mental, debemos adoptar una postura contra la agresión sexual en entornos médicos. Cada individuo tiene derecho a acceder a atención médica segura y de calidad, y debemos trabajar incansablemente para garantizar que todos los sobrevivientes reciban el mejor tratamiento médico posible sin temor a que sus cuerpos sean sometidos a abusos sexuales y violaciones. Como profesionales de la salud mental, esforcémonos por hacer de los entornos médicos un espacio seguro para todos.
[1] AMA Policy Finder (2023). Violence and Abuse. Accessed on April 28, 2024 https://www.ama-assn.org/delivering-care/population-care/what-doctors-wish-patients-knew-about-trauma-informed-care
Autor de la foto:
Detalle de «Susana y los ancianos«, de Artemisia Gentileschi. (1593-1653)